lunes, 4 de mayo de 2015

Lavar la ropa en Abidjan



Abidján es una gran ciudad típicamente africana, difícil de entender a primera vista, a caballo entre el mar y la laguna. Sea como sea, lo que más me llama la atención es la cantidad de gente que acude a lavar la ropa a orillas del riachuelo Banco. Para secar la colada, no problem: lo mejor es tenderla con esmero sobre la hierba y los arbustos.
Abidjan tiene un puerto enorme y viven en ella entre tres y cinco millones de habitantes, aunque hay quien eleva la cifra a siete. Ya lo dije en una entrada anterior: el censo no es punto fuerte de Costa de Marfil. 
Para apreciar el contraste entre la modernidad a la europea del centro y el caos de los suburbios, nada mejor que coger primero un taxi, con atasco garantizado, y gozar después de una plácida navegación por la laguna. De noche, por cierto, es obligado ir a una discoteca; allí el coupé decalé y el bailoteo frente a los espejos dan siempre mucho juego.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada