jueves, 3 de octubre de 2013

La larga sombra de Gengis Kan



El aeropuerto internacional de Mongolia lleva el nombre de Gengis Kan, el guerrero y conquistador que en el siglo XIII unificó las tribus nómadas del centro de Asia para fundar el Imperio Mongol, que se extendía del Pacífico a Europa y de Siberia a la India. Gengis Kan asoma, pues, apenas llego a Mongolia. Es sólo un aperitivo, ya que su presencia se repite por todo el país. Hay calles, plazas, hoteles y bares que llevan su nombre, luce bigote en los billetes de tugriks y es también una marca de cerveza, vodka y tabaco. Gengis Kan está en todas partes en Mongolia, pero donde más brilla es en la gran estatua ecuestre –la mayor del mundo, de 40 metros de altura- que se levanta en Tsonjin Boldog, a unos 60 kilómetros de Ulan Bator.
Desde la disolución de la Unión Soviética, en 1991, Mongolia se ha esforzado por buscar una identidad que ha encontrado un aglutinador en Gengis Kan. Su figura queda un tanto lejos en el tiempo, pero los mongoles no se cansan de homenajearle, bebiendo la cerveza o el vodka que llevan su nombre. ¡Todo sea por el gran conquistador! En el centro de Ulan Bator, un impresionante Gengis Kan sentado preside la fachada remodelada del Parlamento. Y a su sombra acuden los mongoles para hacerse fotos de recuerdo, con unas cuantas condecoraciones en el pecho que les avalan.
Gengis Kan lo preside todo en Mongolia. En la gran estatua ecuestre del conquistador, por cierto, un ascensor permite subir hasta lo más alto y entrar en la boca del caballo. Es una sensación extraña, pero los mongoles insisten en que los caballos, omnipresentes en la estepa, son el otro gran símbolo del país. Es como mínimo una experiencia curiosa... siempre que al caballo no le dé por relinchar.


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